Oraciones sin Respuestas

Descansa en Dios, el no se equivoca.

(Historia de la vida real)

Hace un año, nos levantamos un lunes por la mañana y nos dirigimos hacia el sur. Habíamos recibido una llamada el día de Viernes Negro sobre un bebé recién nacido y estaba en un hogar de crianza. La madre biológica había escogido originalmente otra familia para dar su niño en adopción, pero decidió más adelante decidió que no le gustaba de ellos y terminó escogiéndonos a nosotros.

Nos aventuramos a el largo viaje en auto por la mañana, llegamos a la ciudad, y nos reunimos con el tutor (de la agencia de adopciones) que se le había sido asignado para el bebé. Más tarde ese día, nos reunimos con la madre biológica. Hablamos un poco acerca de nosotros y Dakota (mi hijo mayor)  y ella, por su parte, nos explicó por qué nos había escogido.

Encontramos un buen hotel esa noche. Gracias a Dios mis padres estaban cuidando de Dakota. Cena en Taco Bell y luego volvimos a nuestro hotel y nos acomodamos en la noche. El decir que fue una noche incómoda sería minimizarlo.

Llegó el martes por la mañana, nos dirigimos a la corte, sólo para encontrar que la vista de adopción había sido pospuesta. Matamos tiempo hasta que esa misma tarde cuando fuimos a la corte. Estábamos allí, junto con la otra pareja (que había originalmente escogido), una trabajadora social, los padres biológicos, y el tutor de la institución para el bebé. Durante dicha vista, la madre biológica lo hizo muy claro al juez que ella quería que nosotros fuéramos los escogidos para adoptar al niño; Sin embargo, el juez se negó a pronunciarse sobre la custodia y en su lugar decidió dejar al niño en un hogar sustituto. Salí ese día con el corazón roto.

Caminamos fuera de la sala y me derrumbé y lloré. Nuestro abogado se acercó y puso sus brazos alrededor de mí y me abrazó por un momento. Rick y Susan eran absolutamente maravilloso durante ese tiempo y dudo que jamás olvidaré el ellos estar allí para nosotros cuando necesitamos a tanto de alguien. Caminamos a nuestro carro y volvimos a casa con el asiento de niños vacío en la parte posterior.     

Los siguientes días se llenaron con desesperación. Estábamos todavía con la esperanza de que finalmente nos traeríamos este pequeño bebé a nuestra casa; Sin embargo, a medida que los días avanzaban, pronto nos dimos cuenta de que este caso iba a ser mucho más complicado de lo que estábamos dispuestos a tratar. 

Aunque habíamos orado y orado por este niño para poder traerlo a casa con nosotros, llegamos a la conclusión, junto con nuestro abogado, que esto no era nuestro hijo (para adoptar) y se decidió no seguir adelante con el caso.

Nuestro corazón estaba herido. No entendíamos por qué esto había sucedido. ¿Por qué Dios nos envió a este bebé y no nos permitió llevarlo a casa? ¿No podría simplemente haber permitido que esto no sucediera? ¿Por qué incluso tuvimos que saber acerca de este bebé? ¿Por qué tuvimos que llenarnos esperanzas sólo para que esta fuese aplastada?

Por mucho que nos duele, realmente entendimos que este no era nuestro hijo. Tenía paz sabiendo que esto no era nuestro hijo, pero yo seguía sin entender por qué sucedió esto. Todavía no puedo decir por completo por qué sucedió, pero, si para nada más, me hizo más agradecido adelante en el camino.

Garth Brooks tenía hace varios años una canción llamada ". Las oraciones sin respuesta", dijo:

"Algunos de los mayores regalos de Dios son oraciones sin respuesta."

No estamos seguros de que las oraciones en realidad nunca quedan sin respuesta. Hemos oído antes de que Dios responde a cada oración. A veces, su respuesta es sí. A veces, su respuesta es no. Y, a veces, su respuesta puede ser "todavía no". Hoy, un año después, estamos agradecidos de que su respuesta en diciembre pasado fue "todavía no". Si Dios, hubiera respondido la oración con un si en aquella ocasión, hoy no tendríamos a nuestra preciosa niña hoy . Sarah no sería un miembro de nuestra familia y es el complemento perfecto para nuestra familia.

Si todavía estás esperando o has pasado por una adopción fallida, quiero animarte a que aferrarse. Es bien difícil creer las cosas están funcionando de la mejor manera cuando estás en medio de una tormenta. Pero a veces, los mayores regalos de Dios vienen en el arco iris después de la tormenta.

Traducido por Javier Vargas de

Adoptando en PR Inc.

Adoptando en PR Inc. es una Organización sin Fines de Lucro con base de fe cristiana dedicada a educar, fortalecer y equipar a nuestras familias adoptivas.

adoptandoenpr@gmail.com